….y diré que fui yo, sin miedo, sin retraimiento, sin un atisbo de pesadumbre en mis ojos. El rostro altivo y orgulloso……..
Algunos dirán que un velo de locura oscurece mi rostro, pero no saben..no pueden..nunca podrá nadie llegar a alcanzar a entender… ni siquiera percibir un ápice de mi grandeza, de mi divino destino, el tortuoso camino que he recorrido hasta llegar a jalonar tamaña proeza, que dejarÃa sin aliento al mismÃsimo Dios y a toda su cohorte de ángeles inmundos.
Pero dejad, dejad que os cuente mi historia, una historia que os permitirá vislumbrar, aunque sólo sea nimiamente, aunque sólo sea de soslayo, la gloria de mis actos, la exquisitez de mi astucia…..lo pérfido de mi plan. Ahhhh, oscuridad y luz, luz y oscuridad….la eterna lucha, la eterna representación de una comedia de trágicas dimensiones, la comedia del hombre y su destino…..Yo os contaré un secreto: El hombre no es nada.
Pero no os sintáis abatidos por mis palabras, ni me miréis de ese modo….la verdad aflige dolor y sufrimiento, por eso os es más cómodo trasegar con la mentira, pero el dolor es bueno, el sufrimiento es necesario…..la mentira es el arma del Poder, de los Grandes, de los seres Divinos……de los que son como YO. Os damos mentiras y vosotros las convertÃs en verdades, en vuestras Verdades inapelables. Permitidme esta sonrisa sarcástica y mi mirada condescendiente, pero me resultáis patéticos. Os sonreÃs entre vosotros y me miráis con sorna, pobres desgraciados…..nadie se apiadará de vuestras pútridas y deleznables almas cuando partáis ¡Sabedlo! Siiiii, sabedlo…este secreto también es gratis, nada pido por él, aunque mucho es lo que vale. Pero no nos alejemos de mi historia, no.
Hace mucho tiempo, no os voy a descubrir nada nuevo, hubo una escisión, un gran cisma, que hizo tambalear los pilares del mismÃsimo cielo….ahhh, aquel pervertido, ese revolucionario tendencioso de lengua insolente, temerario en sus palabras y tenaz en sus ideas. Lucifer, Belcebú…muchos nombres, y ninguno correcto, asà sois los humanos, vuestra fijación por dar nombre a todo, aunque esté equivocado. Mas en deferencia vuestra utilizaré alguno de los nombres con que lo nombráis: Satanás.
La armó bien gorda, todo hay que reconocerlo, su idea de una democracia popular levantó ampollas en el cielo, por no hablar de cómo le sentó tal “idea‿, por definirla de algún modo, a su reverendÃsima y omnipresente magnificencia. Y es que además, no se contentaba con eso, no se limitó a dar rienda suelta a su verborrea teológica en los concilios, sin duda algo merecedor de un toque de advertencia y moderación, pero que no habrÃa llegado a mayores, sino que se atrevió a auparse a las barbas del viejo haciendo levantar en protesta a buena parte de los jóvenes, y siempre influenciables, ángeles de la nueva hornada, que vieron en sus palabras un modo de reivindicar su posición social y el poco tratamiento de favor del que eran merecedores. Consecuencia: Cisma. Modo de atajarlo: Expulsión.
Y no se llevó acabo sin una fuerte oposición, puedo dar fe de ello, y de los violentos acontecimientos que derivaron en la caÃda del ángel, pues el eco de sus palabras llegó a muchos oÃdos interesados, siempre atentos a ideas subversivas, que no eran precisamente “angelitos‿, pero eso ahora carece de importancia. Lo que importa, es saber, y lo sabéis pues de todos es conocido, lo que realizó cuando llegó a la tierra, vuestra tierra, y recalco lo de “VUESTRA‿, aunque nunca hayáis sido conscientes de este hecho.
Aparte de cierto, digamos…. anarquismo, que intentó instaurar aquà abajo, hizo algo imperdonable para el viejo: sembrar la duda.
No contento con alborotar el cielo, ahora se proponÃa hacer la revolución en el feudo de Dios, levantar en armas filosóficas al pueblo contra su rey, quitar el yugo que tanto le habÃa costado imponer al viejo, dar una luz al hombre que disipase la oscuridad en la que se hallaba envuelto. Y casi lo consigue. Pero llegué yo.
SÃ, lo sé, no me miréis con esas caras estúpidas de incredulidad. OÃdme bien, pequeños bastardos: YO MATE A SATANAS.
Sé que suena a chulo, pero no es nada más que la verdad.
Es para vanagloriarse, no hace falta que me lo digáis, lo sé. No todo el mundo puede decir cosas asà y entiendo el estupor que os afecta ahora mismo.
Atentos, prestadme atención, porque lo que os voy a contar es la verdad sobre unos hechos que han permanecido tergiversados durante dos milenios, y no quiero que se os escape nada, quiero que entendáis bien los que os voy a decir, si vuestro patético e irrisorio cerebro es capaz de ello.
Lo maté en el desierto. Asà de simple. Sin fanfarrias ni falsas modestias que no llevan a ninguna parte. El muy cretino creÃa que me podrÃa comprar, como si yo fuese una prostituta de un tugurio inmundo. Se las daba de listo, pero cuando le agarré del cuello y empecé a apretar y apretar, viendo como se iba tornando su rostro cada vez más vilolaceo, sus ojos me dijeron que se habÃa dado cuenta de su equivocación. Tarde.
Allà lo deje, pasto de los buitres.
Ahora sólo me quedaba una cosa por hacer. La misión. El jodido viejo y sus “misiones‿.
“Salva al hombre de sus pecados‿, me dijo el muy cretino, ni que fuese una ONG.
Decidà que le diesen por culo y montar el chiringuito por mi cuenta aquà abajo. El bueno de Satán ya no molestarÃa más, y ahora yo tenÃa el campo libre para hacer de las mÃas, en un mundo de seres fementidos, donde la iniquidad y la depravación pululaban por doquier, mi mensaje de paz y buen rollo calarÃan en las masas más desfavorecidas de la sociedad….¡Gilipollas!, no hicieron más que alzarme en el trono, que sin duda merecÃa, desde donde dirigir y manipular sus miserables vidas. Los putos “reality show‿, hay que joderse. Caballeros: Yo fui el primero.
Mi “muerte‿ en la cruz fue un acto que merecerÃa que os postraseis ante mÃ, por cierto, ¿por qué no lo hacéis?….bueno da igual, el hecho indiscutible es que a partir de ahà todo fue rodado, que os voy a contar que no sepáis.¡ Maté a un revolucionario idealista y el mundo me lo agradeció haciéndome su dictador! Aplausos por favor…¿No?, vosotros sabréis.
¿Y el viejo? Os preguntaréis que hizo mientras tanto. Yo os lo diré: Nada.
Un viejo senil que ya no sabÃa ni quien era, ¿que coño era eso de la santÃsima trinidad?
Vaya chorrada, y yo por medio.
La verdad, cuando aquel alemán anunció que habÃa muerto, no me dio ninguna lástima.
¿Y ahora? ¡Y yo que sé!
He extendido el mal, la sangre ha encharcado el mundo en mi nombre y en el de otros que son como yo, o que simplemente soy yo con otros nombres, la oscuridad hace tiempo que venció a la luz pero todavÃa no os habéis dado cuenta, aún os aferráis a absurdos sin sentido.
Os contaré un secreto. El último.
Ya estáis todos muertos…..esta parodia en la que creéis vivir,
es vuestro infierno…………….