Lloro rÃos de incomprensión,
Lloro mares de soledad,
Desconozco los motivos,
O me niego a conocerlos.
Siempre me pregunto a dónde voy,
Pero no me paro a pensar dónde estoy,
Tantas preguntas pasan por mi mente
Como nubes borrascosas,
Que las respuestas omito,
No quiero ver las cosas.
Creo que es momento,
Es momento de abrir los ojos,
El corazón y el alma,
Llenar mi espÃritu de amor,
Llenar mi vida de calor,
¿por qué no?
¿por qué tanto tiempo borrándome?
Es momento de cambiar,
Porque el cambio es andar,
Y en el camino he de perderme
Para reencontrarme conmigo mismo.
Largos paseos me esperan,
Pero grandes cosas he de encontrar,
Entre ellas mi soledad,
Para mirarla a la cara
Y desearle buen viaje,
Pues al punto de encontrar mi destino,
Ese que yo mismo me forjo dÃa a dÃa,
Encuentro necesario despedirme
Y renacer como alma nueva.
Siento necesario volver a la vida,
Sin rencores ni penas ni odios,
Volver como un niño
Echando en el llanto mi primera bienvenida.
Es momento de avanzar,
De vivir y gozar,
De cortar con mis cadenas
Y levar el ancla de la desidia,
Proclamarme amante de mi mismo
Y buscar la cópula pareja.
En vÃas de cambio me encuentro,
Sin cesar de recibir esa ayuda milagrosa,
En cada texto, cada música y cada vida
Que se me presenta luminosa,
Como luz de la mañana.
Ahora que tanto gozo empiezo a sentir,
Deseo que no mengüe sino crezca,
Y mis deseos son creaciones,
Yo creo de mis ilusiones.
Y creando poco a poco,
Como el que planta una semilla,
Aún en campo seco y hastÃo,
Un tallito ha de brotar,
Crecer y madurar,
Hasta que la sabidurÃa
Lo transforme en árbol,
Inamovible ante la tempestad,
La lluvia o los malos tiempos.
La siembra está hecha,
Y en breve a cosechar,
Los frutos buenos esperan,
Tiernos y maduros,
No se necesita más.
Bienvenido a la vida
Que tantos rÃos te ha dado,
Como se dice,
RÃos que te llevan al mar,
Y ya no siento incomprensión,
Ya no siento soledad,
Ahora me toca ser presa
Que contenga malas aguas
Y las desvÃe lejos del mar
Hacia las cosechas de aquellos
Que como yo han empezado a sembrar.
Que esos campos broten sanos,
Buenos frutos nos dé el amor,
Que todos seamos hermanos
Cosecheros de calor.
Que se unan todas las manos,
Sin pesar, sin dolor.
Fuera penas, fuera el rencor.
Fuera el odio…
Campos verdes se avecinan,
Preparad las sacas a llenar,
Buenas cosechas nos esperan,
Vivid y soñad,
Vivid y soñad…