No podemos detenernos, marchamos al encuentro del destino.
Oh muchachos y muchachas, llenos de vida y energÃa,
todos dependen de nosotros,
camaradas.
Venimos del Norte caribe y del Sur indÃgena,
del Oriente blanco y del Occidente negro,
en nuestras manos quedó la misión de los antiguos,
camaradas.
Despertamos en el mundo que heredamos,
complejo y turbulento,
es la guerra y no es la nuestra,
camaradas.
Recorremos los caminos,
llegamos al olimpo de las cabras,
descendemos a los bosques encantados,
nadamos en caudalosos rÃos,
camaradas.
Conquistamos territorios,
dejamos nuestra sangre en el suelo virgen,
la bandera ondea sobre nuestras cabezas,
el enemigo inclina su cerviz ante el embate arrollador,
camaradas.
Elevad vuestro orgullo en la victoria guerrera,
por los que quedan atrás no debemos vacilar,
Avanzando se hace patria,
muchos de nosotros morirán,
otros llenarán el vacÃo inmenso que dejamos,
camaradas.
El corazón del mundo late al mismo ritmo
de los jóvenes que luchan por nosotros y por todos,
juntos en destacamentos sin parar ni cansarse en la vanguardia,
camaradas.
Los obreros, campesinos, trabajan sin descanso,
los presos en las cárceles agonizan junto a la maldad,
mirad su sueños rotos en medio de las sombras,
espectros que agonizan sin remedio, ni esperanza,camaradas.