VIAJE DE REGRESO A SALVAMOR
Conozco un lugar donde el corazón se queda quieto
entre el asombro y la ternura de los dÃas.
La Puerta del Diablo se abre en la profundidad de los valles,
y Panchimalco el viejo nahuatl, sonrÃe ante la velocidad del progreso
que viene de lejos sin medida ni saber .
Conozco un lugar donde el corazón nunca se queda quieto
y “Los Cuentos de Barro‿ son principio de todas las escrituras.
La Joya de Cerén se descubre de siglos
levantando las horas de pupilas y acentos.
Porque las piedras hablan
nos quedamos en silencio:
Contemplándonos.
Conozco un lugar donde el corazón no se queda.
El mapa azul de las venas y el reloj de los sueños
son la bandera que arde en los ojos.
Las notas de una fuga cantan a dos cuerpos
pero solo la luna acompaña nuestros pasos.
Conozco un lugar que tú has abierto en el corazón.
Atlánticos besos fueron, sobre un volcán enterrado donde florece la vida.
En los bosques húmedos de salvajes orquÃdeas queda un rastro de alas veloces
entre los fascinados ojos del amor y las frentes envueltas en su rocÃo de niebla.
Conozco un lugar donde el corazón,desaparece sin fronteras:
Océanos sin distancia ni visado.
Un nombre tiene para los Soñagundos
y El Principito sabe de su Consuelo.
El rostro de la mujer dormida se aparece al ojo humano,
prendido de la piedra se vacÃa en un viaje que recorre los pasados.
La subyugada pupila en femenino labio,
baja de las cumbres y se sumerge en las aguas de Suchitoto;
donde queda la vieja ciudad abandonada
en las fértiles nadas del olvido.
Conozco un lugar que a golpe de corazón el misterio se levanta un dÃa
y despeja el horizonte de enigmas.
Allà donde no llegan las maras
con su capital de odio y pólvora,
queda el pulso de una mano
como página que memoria la luz del Salvador.
Poema inédito. Escrito por tres razones:
La primera; por Alexandra Estupinián La Poeta de Cuscastlan.
En segundo lugar para homenajear a quienes me dieron asilo y reposo para mi esqueleto inquieto e in-fronterizo (hablo de todos/todas, las personas que me abrieron la puerta de sus mundos sin cobrar por el “visado‿.
De la tercera no hablare porque ahora me arrepiento de pensarla.
Feliz Navidad a todos los judeos cristianos; y también para aquellos que rindan sus vidas a traves de otras religiones.
Salud ideològica a quienes no tienen un dios en quien creer , ni un LÃder a quien seguir;
Y Mucha suerte, en definitiva, para aquellos que “superaron‿la cultura primigenia de sus ancestros.
Por mi parte ,hoy sigo la letra de un solo devocionario, hacia quien dirige la brújula de mi vida feliz. Alexandra Estupiñán Lopez, tiene por nombre, quien hizo( hace) que no me quedase en la verdad superficial de tantas cosas, y aprehendiese la sangre geográfica salvadoreña, como si la primera sangre materna me hablase sin cesar al oido de la vida de nuestros tiempos.