Ahora vale la pena. Dios se quedó dormido.
Todos sabemos que esto no es definitivo que es una suerte loca quizá un breve delirio.
Ahora vale la pena vivir aunque haga frÃo aunque la tarde vuele. O no vuele. Es lo mismo.
Ahora sà pero luego si Dios no se despierta qué pasará diosmÃo.