Si la espada sólo tú la conduces
a rigor frÃo,
doma y advierte,
vierte el asecho de tu ambición.
Cuando los argumentos confronten tus razones
no debes confundir,
pues mi orientación no se dispersa,
anda, fija y penetra,
a mi modo.
Hay impedimento para afirmar y
no temo que se oponga tu sabidurÃa.
SuminÃstrale porte a tu vida
y anima la recopilación
útil y esclarecida,
la pasión de lo cumplido
satisface a tus virtudes
y ennoblece tus crÃos,
moderada y sabia
es quien colma las aspiraciones.
Florece la euforia de lo que sirve,
para el rigor frÃo.