Noches impregnadas de ilusión, anhelo, de aliento… ApatÃa y añoranza vencidas ante un desatado Ãmpetu megalómano, enigmático y delirante… Palabras que brotan, con vida propia, embriagadas de emociones desquebrajadas… Refugio de almas proscritas, de quejosas veladas de soledad acompasada…
De extraño a extraño… Liberado el pudor y la vergüenza…Donde la congoja, acicalada de entusiasmo y consuelo, despoja su amargura… Donde nada es verdad y nada mentira… Ambigüedad y misterio sugerente e inspirador… Donde las luces y las sombras, oscuridad y fulgor confundidos, navegan por un mismo mar de sentimientos, expuestos a un albur desconocido… Esperando su llegada a un próximo puerto… Quizás el último… Quizás el definitivo…
Nunca pensé que el regreso a mi olvidado diario, a mis viejas costumbres, comenzase a despertar sensaciones dormidas en la cotidianeidad y monotonÃa de la existencia…