Hoy me decido a escribir, muy a mi pesar, porque lo que leerá el autor, autora en este caso, no debe ser muy agradable.
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En una de mis participaciones en el foro “Libros”, dije y mantengo que nunca harÃa una crÃtica destructiva de un libro, porque pienso que, en cada obra, el autor pone lo mejor de sà mismo, tratando de transmitir algo al lector. Otra cosa es que lo consiga.
“Ediciones Son de Páz” tuvo la gentileza y, porqué no, la valentÃa de enviarme un pequeño libro, titulado “La Maleta de Oro” para que, después de leerlo, hiciese una reseña o crÃtica de él. Les dejé claro, cuándo contacté con ellos, que era colaborador de Ababolia y por tanto no era ningún profesional. Aún asÃ, me enviaron el libro. Por todo esto, gracias, muchas gracias.
Y ahora pasaré a la parte más ingrata de mi labor. Sentarme delante del ordenador y empezar a escribir, me ha costado bastantes dÃas y no menos reflexiones, entre otras cosas, porque Ediciones Son de Páz pertenece a una asociación no lucrativa y reconocida como O.N.G., pero me comprometà a esto y debo ser honrado conmigo mismo y con los seguidores de Ababolia. Este pequeño libro, pretende ser, según su subtitulo, Cuentos para el Camino, pero yo solo he podido encontrar, en las 43 historias que incorpora, dos a las que se les pueda llamar verdaderamente cuentos. Son “El Búho” y “Un Regalo de Cumpleaños”. Después hay varias historias a las que se les puede sacar su moraleja, entre ellas está la que dá tÃtulo al libro y lo demás son historias que parecen inconclusas o faltas de contenido. Supongo que su autora no ha pretendido nunca que su libro sea un best-seller pero según mi modesta opinión, sà ha podido hacer algo más para que este libro tenga suficiente interés para los pequeños y grandes lectores (me refiero a la edad).
Independientemente de todo esto, yo recomendaré la adquisición de este ejemplar (sin saber el precio) por lo que dije al principio de que Ediciones Son de Páz pertenece a una asociación no lucrativa y por que no debe ser excesivamente caro y, quién sabe, es posible que otros lectores encuentren otros valores que yo no he sabido encontrar. Y un libro nunca está de más.
Saludos.
Fdo: Domingo Pérez del RÃo