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[b]Otro Intento más[/b]

 
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Penderwidd



Registrado: 06 Ago 2004
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Ubicación: Zaragoza

MensajePublicado: Mie Oct 27, 2004 4:54 pm    Título del mensaje: [b]Otro Intento más[/b] Responder citando

Hacia calor, era una de las tardes típicas de Agosto. Las seis, la ciudad seguía sudando. Esta ola de calor estaba siendo agobiante, se hacia notar más aún al subir las escaleras del piso. Un piso al otro lado del río, humilde, destartalado, viejo. Piso pequeño, céntrico, perfecto para estudiantes, buhardilla rustica, cuarta planta, precio a convenir, tres meses por adelantado, decía el anuncio. Resultó ser un cuartucho con una cama de hierro desvencijada, dos estantes vacíos que el tiempo se encargaría de llenar de libros y apuntes de la carrera cubiertos por una fina capa de polvo. Tenía también una mesilla, y una cómoda que hacia las veces de escritorio. Una cortina deshilachada tapaba una fregadera, con un hornillo al lado y una alacena para los tarros.

Extenuado cogió un cigarrillo, quedaban cinco de las dos cajetillas que compró por la mañana. Había dormido mal, por el calor se dijo, intentando convencerse. La carrera no había resultado ser lo que soñó. La medicina era un campo desprovisto del romanticismo que había soñado. Ahora todo eran formularios de responsabilidad, eximentes, derivaciones, ahora los médicos pasaban de ser los héroes de la vida, a los asesinos. El zippo encendió a la primera, aspiró el humo lentamente, reteniendo el humo.

A media mañana estuvo con Laura, la llamó el día anterior para tomar un café y darle algunas cosas. Apareció radiante, con esa rubia melena rizada al viento, algo húmeda tras la ducha, y con esa cara de dulce niña buena, con esa perenne media sonrisa. Tras el frío beso pidieron dos cafés con leche, con croissant a la plancha.
-Tenía ganas de verte. ¿Como estás?
-Bien gracias, me llamaste y aquí estoy.
-Esto es tuyo, siempre te gustó ese grupo. A mí nunca me terminó de encajar
-Si, se notaba. Es el grupo de Eric, era…, lo dejaron hace unos meses. ¿Algo más?
-Nada más, pero no te vayas. Tomate el café.
Ambos bebieron su café, pareciendo querer esconderse dentro de sus tazas. En silencio ella se puso en pie. Los croissants seguían intactos.
-Quería decirte que…
Las palabras se hicieron densas en su garganta, la lengua se convertía en una cuerda de cáñamo, las lágrimas asomaban dubitativas.
-Quería decirte que no debimos empezar, debería habernos bastado con la amistad.
-Siempre te quise, Jorge. Tienes un gran corazón, un corazón que emana cariño y ternura. Eres demasiado bueno para mí, no te merecía. Siento haberte hecho daño.

Se precipitó hacia la puerta, dejando tras de ella un suave trazo de su perfume. La puerta se cerró. El se fumó un cigarrillo nervioso. Después otro, y otro más Su corazón latía fuerte, sentía los impulsos en su garganta. Pom. Pom. Pom. Los demás clientes del bar parecían no oírlos, debían estar sordos.

Salió del bar, iría caminando a casa, así podría relajarse. Necesitaba buscar las palabras, las expresiones adecuadas para decirle a su padre que dejaba la carrera. Esta había supuesto gastar todos los ahorros familiares, además de una segunda hipoteca. Era el sueño del padre, un hijo médico. Sería la envidia del pueblo cuando caminase con la chaqueta de los domingos, elegante, con la mirada bien alta, por la calle Mayor a Misa.

El camino fue lento. Un paquete entero, así de lento. La mañana era aun fresca, una leve brisa, anunciaba el día que seguiría. El parque le resguardaba del sol, al tiempo que le envolvía en un submundo, podía sentir el frescor del césped regado. El que el trinar de los pájaros lo era todo.
Termino el cigarrillo, y abrió la ventana. Esa balconada le fue lo que más le gustó del piso cuando lo vio por vez primera. Una de esas balconadas de hierro llenas de cristales, en las que se ven todo tipo de plantas y flores. La suya no era una de esas. El humo se escapaba, se mezclaba con el aire, diluyéndose en el bochornoso cielo de la ciudad. Aspiró una nueva calada, le gustaba fumar. Siempre le gustó, desde siempre…

Se acercó a fuera, miró la escasa gente que pasaba. Echó todo el humo, fuera, a la calle. Y se fue con él.
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MensajePublicado: Mie Oct 27, 2004 4:54 pm    Título del mensaje:

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