Fantomas
Registrado: 20 Feb 2004 Mensajes: 10
|
Publicado: Vie Feb 20, 2004 8:49 pm Título del mensaje: El amanecer de los traidores (2) |
|
|
MARTES
Me olvidé de poner modo silencio
en mi espléndido móvil miniatura
y me arrancó del sueño sin dulzura
con su frío sonar de fatal cencio
a las seis y pensé que era Inocencio
amigo despistado, la criatura,
que en saber sobre la hora era cual dura
roca y además más raro que el laurencio.
Mas erré, la funesta voz que el móvil
me trasladó por ondas no era suya,
ni siquiera era humana, quedé inmóvil
oyendo aquel tronar sin aleluya,
más temible que ciego en automóvil
de piloto, que daba feroz puya.
VOZ TELEFÓNICA
Corriendo por mares
galopan veloces
tres fieros jinetes
que tienen por motes
sudor, sangre y lágrimas.
No nos traen amores,
vienen a matar
en valles y en montes
la vida que encuentren.
El fin de los hombres
está ya previsto,
ninguno se esconde,
¡todos a morir!,
se acerca el azote,
lo veo correr,
mas no te sofoques
no tengas temor.
Mejor que lo tomes
con tranquilidad,
estos tres matones
acaban deprisa,
apenas los oyes
ya muere tu cuerpo.
Mejor que te arropes
rezándole a Dios
a ver si te acoge
en el bello cielo
y tu alma rebose
de dicha y de gozo
sin males ni cortes.
Adiós, ya me marcho,
no te me incomodes.
Estuve soltando tacos
al viento, al móvil y a muebles
durante un tiempo algo largo,
después de esparcir las pestes,
ya más tranquilo, me puse
a escribir carta a la muerte
que metí en sobre y sellé,
y en buzón, con gesto alegre,
al salir por ver a Cartman
eché esperando le llegue
aunque sólo puse el nombre
mas dirección tal vez puede
sepa alguno de correos,
que son gente inteligente.
Como le intuyo curioso
y quiero dejar buen deje
le dejo aquí el contenido
que espero le sea leve.
CARTA
Te veo acercarte
cruel prostituta,
feroz damisela
peor que ninguna,
oscura señora
usted me tortura
al dejarme ver
su horrible figura
nacida del árbol
de prohibida fruta.
Eres la gran puta
que Dios nos mandó
por tomar la fruta
que El nos negó.
A todos atacas,
nos clavas tus uñas,
no tienes piedad
y nada te arruga.
Habitas en todo,
el mundo tu ocupas,
de todas las damas
eres la más cuca.
Adoras venenos,
tu amor es cicuta,
y en los nuevos tiempos
de las drogas usas
para así llevarte
las almas más puras.
Eres la gran puta
que Dios nos mandó
por tomar la fruta
que El nos negó.
Visitas atletas,
les rompes fortuna
y tú tan tranquila
les pones cruel multa
y paras su pulso
con tu horrible música.
Visitas al joven
y al que está en la cuna,
a nadie respetas,
te maldigo impura,
mas para vencerte,
no me cabe duda,
yo debo perder
contigo la lucha
pues puedes ganar
de batallas una,
después de vencer
a mí me estimula
saber que no más
cruzarás mi ruta.
Eres la gran puta
que Dios nos mandó
por tomar la fruta
que El nos negó.
Te atisbo de lejos,
se acerca tu bruma,
el ver que te acercas
a mí me preocupa
y mi alma completa
al verte se nubla.
Te siento cercana
y mi frente suda,
me infundes pavor
pedazo de bruta,
¿por qué no te marchas
a clavar tu puya
en algún insecto
insaciable bruja?.
Eres la gran puta
que Dios nos mandó
por tomar la fruta
que El nos negó.
Tus años millones
hacen que te subas
a todas las barbas
que comen las uvas
por el año nuevo,
le piden fortuna
y prosperidad,
te ven muy futura
de entre ellos algunos
mas tú los saludas
con tu gesto triste
y tornas ya mudas
sus bocas joviales;
das trabajo al cura
que reza una misa,
después sepultura.
Eres la gran puta
que Dios nos mandó
por tomar la fruta
que El nos negó.
Termino este escrito
que ya mucho dura
sin dar de ti el nombre,
sería locura
de dama tan zorra,
maldita e insepulta
que yo lo pusiera,
mas no tengo duda
lector ya lo sabe,
no le doy tortura
tan sólo le digo:
¡QUÉ TENGAS FORTUNA!.
Tras dar viaje a la misiva
regresé a casa de Cartman
y me lo encontré tumbado
en el suelo con su panza
enorme apuntando al techo
desprendiendo paz y calma
en su cuerpo todo poro
y en su regordeta cara
los párpados sus luceros
con mansedumbre cerraban.
No logré callar mi risa
al ver al cantamañanas
y del letargo salió
hirviendo por dar batalla.
CARTMAN
¿Qué ez lo que vez tan gdaciozo
jodido dufián cabdón?
¿Ez que acazo no compdendez
que ez algo deztaudadod
el meditad pada el genio
y que incluzo el mizmo Dioz
fue al deciedto a meditad?
Zocegadé mi fudod
podque cé que edez idiota
y máz fdío que un dobot.
YO
Te agradezco tu bondad
y que perdones mi risa
que adorna mi triste guisa
con tan tonta hilaridad
que es fatal calamidad
para toda mi persona
pues cuando en mi boca trona
me gano siempre enemigo
que al ver moverse mi ombligo
jamás mi afrenta perdona.
Mas muestras caridad ante mi risa
porque tú te apercibes de mi estulticia
y sabes que no mora en mí malicia,
que en el tonto jamás forma premisa.
Traigo hoy una pregunta que, sin prisa,
quiero me la respondas, pues delicia
es para mí escucharte que es caricia
que a todos ahorra hacer feroz pesquisa
al darnos solución a todo asunto
que tenga preocupada a nuestra mente
pues tu sabiduría nos da el unto
que ilumina en saber clarividente
el total de esas dudas dando el punto
y final a lo extraño evanescente.
La duda en esta ocasión
es sobre el tener en morro
y fumarse un liado porro,
ya que en esta condición
encuentro a mucho rapaz
que me dice encontrar paz
con esta degustación.
CARTMAN
Caminando ya muedto va el poddedo,
no zabe que mató zu penzamiento
la miedda que con ganaz fuma lento.
Nada ciente, padece ced de acedo,
la ddoga le atizó golpe cedtedo,
jamáz ce le ve diendo ni contento
ni le vedáz sufdid ningún lamento.
Zólo mueztda tened odio cincedo
y maquina maldadez todo inztante
motivado por cozto que no ez cado
pedo tiene el poded de un elefante.
Acecino a hachíz ce debe, dado
no ez que de allí pdovenga, al cemejante
el fumadod de poddoz da dizpado.
La profundidad excelsa
de las gloriosas palabras
me tuvo mudo algún tiempo
mas luego seguí la charla.
YO
¿Sueles comprar alimento
que a la carne de sabor,
y también, al ser señor,
por a amigo dar sustento?
CARTMAN
La lizta de la compda he de haced,
veamoz, cuatdo de leche deznatada,
almenddaz y manzanaz diez de cada,
también algo de pan, ¿qué máz?, a ved...,
cí, pimienta y guindillaz pod comed
con zabodez loz platoz, puez zalada
pod mi tención, que ce halla algo elevada,
no loz puedo tomad, la zal ni oled.
Compdadé ajoz, cebollaz, atún en lata,
aceite egztda vidgen, de oliva, clado,
un paquete de addoz y, aunque me mata,
un cadtón de tabaco, vicio cado
que ezpedo eliminad en pdonta data,
cdeo que ya eztá todo, aquí me pado.
YO
No entiendo que te apartes tan lejano
de nuestro mundo actual y vivas solo
en este hosco lugar sin protocolo
ninguno y sin mirar progreso ufano.
CARTMAN
Hedmozoz, divinoz tiempoz vivimoz,
intednet, fagz, móvil, mando a diztancia,
hacen máz feliz aquí nueztda eztancia,
pod bello pdogdezo menoz sufdimoz.
Maz en muchaz cozaz nada cdecimoz,
puez maldad tenemoz en abundancia
y el dico tan zólo pada cí ezcancia
y gueddaz y hambduna pod la tele vimoz.
En mundo diqueza ez mal depadtida,
loz dicoz zon cada día máz dicoz,
loz pobdez no tienen caci comida.
No encuentdo dazón cantad villancicoz
zabiendo de ayuda addede omitida
pod loz podedozoz, ¡tdiztez boddicoz!
YO
Eres un tanto extraño,
seguro que sufres mucho
solo sin tener ni chucho
con el silencio por baño.
CARTMAN
Hace un año laz cozaz me iban mal,
me quejaba y fduncía el entdecejo,
ahoda me van peod y no me quejo,
apdendí la lección y me da igual
mi cidcunztancia en cadne que ez modtal.
No me impodta ci alegde o tdizte dejo
el mundo y de zuz gaddaz yo me alejo,
puez todo ez ilución, algo mental,
apadiencia engañoza en dealidad,
funezto zucedáneo de centid
veddadedo que oculta la veddad
inalcanzable a mente pedcibid.
A doz que ven lo mizmo pdeguntad,
diztinto naddadán en zu decid.
Se acercó a mi pensamiento
la guerra de las galaxias,
aunque ignoro los motivos,
y continué así la garla.
YO
¿Crees en el más allá?
Creo que al ser pensador
en ti habrá hallado calor
esta cuestión tan dadá.
CARTMAN
A zabed lo que habdá en el máz allá,
eztamoz condenadoz, ya lo cé,
en bdeve con la muedte yo vedé
ante mí ece mundo nuevo ya.
Abiedto y luminozo, moztdadá
el miztedio buzcado en que pencé
eddático y peddido y no alcancé
acedcadme jamáz a ved, maz da
igual podque el degalo no peddí,
o al menoz ezo pienzo alegde yo,
iluminado dezde que centí
obcedvadme a la zabia muedte, no
iddumpidá ella zola, tdaedá, cí,
obcequio que a la cadne ce ocultó.
YO
Te noto un tanto amargado
y siento por ti una pena
que me hace ver triste escena
al saberte un desgraciado.
CARTMAN
A menudo lo bueno pdonto ceza,
ez el hecho en la vida que ez máz tdizte,
ezconde en cí veddad que tú ya vizte:
ademáz de ced codta pone peza
adodnada con pinchoz. La zodpdeza
ez mayúzcula cuando vez no ez chizte,
ez una dealidad que a todo embizte,
amadguda concede y nunca beza.
Ataca incluzo al niño y a gente vieja,
ezpeda tdaz dincón pada golpeadte
alto y con fuedza mientdaz zueltaz queja.
Eztédil ez tu gdito, el ezcuchadte
aullando da placed gdande a zu odeja.
Ez mala la dezgdacia... ¡Y quiede azadte!
YO
Pero eres inteligente,
seguro que de esta vida
la razón de ser vivida
te resultará evidente
y, sabiendo ese porqué,
bastará que lo practiques
y aquí mismo lo prediques
para que vivas con fe.
CARTMAN
Amad en ezta vida hace que cea,
ademáz de feliz, medecedoda,
a mi entended, de eztad a cualquied hoda
alegde al tdabajad cin que ce vea
ayuda dada a guapa o a la que es fea,
a la que ezta contenta o a la que lloda,
a todaz laz pedzonaz, puez laboda
amod tdaz el tdabajo del que cdea
a zolaz o con otdoz y tdabaja,
anegada de amod zu alma completa,
addiente pod logdad donad alhaja
admidable a zu pdójimo y, zu meta:
alcanzad objetivo y ací haced maja,
amena y fácil vida a toda jeta.
YO
¿No te ilusiona saber
que tu genial pensamiento
al mundo va a dar contento
pues lo daré a conocer?
CARTMAN
Baddunto que eztaz chadlaz no cedán
publicadaz, amigo, podque tienez
pinta de madginado y hazta tuz genez
deben zabedlo podque un cachicán
como tú ez ciempde odiado, aquí y en Zudán.
Los idiotaz ce alían contda cienez
genialez y con modoz máz que lenez
pdepadan tdampa al genio pod zu pan
medecido quitadle. Ciento penaz
infinitaz, mi amigo madginal,
podque cé que ezte libdo no lo eztdenaz,
tu obda tedminadá en vil lodazal
pod zufdid, de loz tontoz, laz condenaz
que da la envidia a todo hombde genial.
YO
Cerbatanas grises
traspasan mis calles
y no encuentro asiento
que de a mis verdades
hermosa acogida.
Se hacen hoy altares
tan sólo a los elegidos
que sus obras hacen
sin nada entender
y sin equipaje,
mas son publicados
por chupar las llaves
de los poderosos
que a nadie dan pase
si no es vil pelota.
¡Y dicen que hay clases!,
mas educación
no hay bajo sus trajes.
Los muchos dineros
la clase no atraen
y no te la da
zapato que calces,
se lleva por dentro,
recorre la sangre,
y hasta un indigente
quizás tenga a mares.
Aquí y en Estambul
me dejan al margen;
tus bellas palabras
quizá nunca alcancen
en libro a lucir,
pues me niegan panes
todos los estultos
que son trece y martes
para mi fortuna
que es negro azabache,
que alejan mi meta
que es dar luz con tu arte.
CARTMAN
Puez cedía una auténtica dezgdacia,
el mundo peddedía una obda maeztda
que, cegún mi opinión, no tiene igual
ni otda que ce le acedque tan ciquieda.
YO
Por lo menos valdrá para que yo
crezca en sabiduría conociendo
tu profundo saber. Si no me quieren
publicar que se jodan esos cerdos.
CARTMAN
¡Ací ce habla, Hedibedto!
¡Ací ce debe ved
todo ezte tdizte azunto
que te dadá ezcabel!
Asomó por la puerta hombre asombrar
que tenía mirar de pelear
en perpendicular alucinar
con pinta " padecí electrocutar"
que nos cantó poema en voz gritar.
TIPO PERPENDICULAR
Me gusta ver al toro
clavar hondo el pitón
y verse desangrando
al chulo matador.
Adoro escuchar gritos
tremendos de dolor
surgiendo de la boca
de algún que otro cabrón
al que fuerte están dando
con furia y descontrol.
La gozo yo mirando
del monte quemazón,
correr raudas las llamas
formando gran smog
dejando en cenizas
lo que antes fué verdor.
Me muero de placer
sabiendo que algún lord
en mar embravecido
tras gran lucha se ahogó.
Me inunda la alegría
al ver bello reloj
que nos está diciendo
se acerca ya el stop,
que vamos a palmar,
que digamos adiós.
Me encanta vieja bruja
que anuncia con tarot
que el mundo ya se acaba
con su asquerosa voz.
¡Qué dicha más inmensa
recorre mi interior
cuando estalla una bomba
en medio de algún show!
Y tiemblo y soy feliz
si sé guerra estalló
pues sé que gentes miles
pondrán cara de horror.
Tras hacer breve paréntesis
continuó sin dar epéntesis.
Me encanta que me duela
bien fuerte la cabeza,
mis tripas oír crujir
sin nada que engullir,
dolores en el pecho
que anuncian cruel suceso,
mareos incesantes
que me hagan ver gigantes.
¡Qué gusto da que alguna
me llame hijo de puta
sabiendo que me duele
y que mi amor repele!
Que gusto una mitad
del cuerpo no notar
y al meterme en el coche,
siendo ya plena noche,
no lograr arrancarlo
y sufrir un infarto.
Qué gozo estar volando
si a mí me estoy mirando
y sabiéndome muerto
sé que voy al infierno
a sufrir mil dolores
dados de mil amores.
Me muero yo de ganas
de palmar y que mi alma
torture con pasión,
el diablo, ¡qué ilusión!
Loco perpendicular
hizo desaparición
mas pasé de su canción
de la que no quise hablar.
No bien se cerró la puerta
cuando se volvió a abrir
y pisó la entrada un tipo
con grandes ojeras gris
y rostro total tristón,
de toda alegría fin,
que nos recitó depacio
aparente leitmotiv
de su vida depresiva
que ya mismo pongo aquí.
TIPO DEPRIMIDO
Como escribió Kundera:
nuestra vida es un boceto
para nada, un borrador
sin cuadro. Nunca sabremos
si el camino elegido
fue en verdad el más correcto.
Vivimos sólo una vida
y todo es experimento
sin otra experiencia previa,
y el tener error o acierto
jamás aquí lo sabrás
ya que aunque te ganes beso
en camino que has tomado
quizás en otro sendero
más amor y montón de oro
que colmasen tus deseos
te hubiese dado el destino.
Me debo marchar, os dejo.
Se fue dejando una estela
de tristeza en su marchar
que daba invite al llorar
y apagaba toda vela.
CARTMAN
Ez mejod el olvidad
ezta tdizte naddación
que conduce a depdeción,
dame olvido con naddad.
YO
Más que una narración, cuatro he de dar.
Conocí una individua con cara ano
que asía una cerveza en zurda mano
como si se la fuesen a robar,
y en la diestra tenía, por fumar,
cigarro que fumaba rostro ufano.
Le dije, con razón, que era algo insano
el fumar y el beber, me osó gritar
presa de odio y temblor con frenesí
espetándome insultos tan brutales
que ni en tu sucia boca los oí,
mas propios que de dama de animales
y es que estos vicios matan garlochí
y mente con sus golpes proverbiales.
También conocí a una tipa curiosa,
pues caga siempre en mitad de la calle,
el motivo no encotrarás quién halle,
subía su falda y hacía la cosa.
¿Por qué?, pregunté a la vieja asquerosa,
motivación me contó con detalle,
dijo que todo es mierda en este valle
de lágrimas, que aquí nadie reposa
y que echaba mierda sobre la mierda.
Dije que era de mala educación,
dijo saberlo porque no era lerda,
mas ella siguió con la evacuación.
La gente nada decía a la cerda,
ante este chollo allí efectué micción.
Te voy a hablar de un hombre singular
que se ha hecho estatua inmóvil como lúa
y en la plaza mayor su ser sitúa
sin hacer el menor gesticular.
Su hermano no le para de adular,
no se cansa de hablar cual cacatúa
y se muestra sincero, este no actúa,
no hay ser que su fervor pueda anular.
Su hermano es el más listo del mundo
cuenta con alegría gozo y orgullo
el hombre este llamado don Facundo.
Mas a mi parecer es un capullo
pues dice que el estático es fecundo.
No le fustigo porque iría al trullo.
Aparco por descansar
y oigo como canta un gallo...
¡Y son las seis de la tarde!
Me molesta ese bastardo
pues no para su canción,
lleva tiempo con el canto
quizás ya son diez minutos,
cacarea claro y alto,
¿se creerá de amanecida
el retorcido bellaco
que estropea mi parada
y quita paz a mi lago?.
Ni acondicionador de aire
ni climatizador caro,
nada de esto hay en mi coche.
Por este infeliz acaso
ventanillas van abiertas
y escucho el grito cercano
del gallito cantarín,
si tuviese a mano un palo
le abriría la cabeza,
no se calla este pelmazo
y no puedo dormir.
Decido marchar y arranco,
sigo el camino sin prisa
y tomo a casa un atajo,
despacito, voy dormido,
conduzco el último tramo,
no confundas con durmiendo
pues ya me hubiese hecho daño.
Terminó ya esta aventura
que espero te haya gustado,
no es invento, es verdad,
y con esto ya me marcho.
CARTMAN
Vaya... ¡Joded con la vieja!...
Me haz dejado un poco tdizte
¿poddíaz contadme un chizte
pada alegdadme la odeja?
YO
Más de uno te voy a dar
por que rías sin parar.
Un hombre viudo muere y estando en cielo
hablando con san Pedro ve una noria
girando sobre un lago con escoria
y a ella atadas mujeres por el pelo.
Un giro por engaño es el flagelo
dice Pedro, después tendrán la gloria.
No viendo a su mujer se vanagloria
diciendo más feliz que un pequeñuelo:
"Pensaba que la mía era cochina
y estaría girando aquí en dolor,
mas me fue fiel mi dulce Serafina"
y le dice san Pedro al buen señor:
"La suya la hemos puesto en la cocina
y allí le hace girar ventilador"
Blas tiene complejo de pito enano
y acude al médico a tratar el tema.
Con trompita de elefante, el problema,
arregla el galeno con rostro ufano.
Muy hábil se la cose con la mano,
Blas entra al baño con foto de Gema
y comprueba que la trompa no es mema.
Rollitos de primavera, el fulano,
que ha invitado a Gema a cenar, pide con arrojo.
La trompa coge uno y se esconde con disimulo.
Gema pregunta asombrada ante lo que vió su ojo:
"¿Blas, puedes repetir eso?", y Blas, cara mulo:
"No, espero que no" responde y sigue todo rojo:
"No creo que me quepa otro rollito en el culo"
Juan conduciendo su auto lo empotra
contra un manicomio, empuja y lo saca
y todo intento de arrancarlo es caca,
sale un loco una mano junto a la otra
y con cara de gozar con quillotra
cable aquí y allá con las manos ataca
y en un plis plas suena como una traca.
Juan flipa con el arranque y su potra.
Pregunta al majareta inteligente
porqué está allí hombre tan listo cautivo,
dice: "Manía me tiene la gente".
Promete sacarle al día siguiente,
gira y recibe un tortazo furtivo,
y escucha: "¡NO OLVIDE SACARME, AGENTE!".
¿Por qué se ven las películas
pornográficas enteras
hasta el final las mujeres?...
¡Es porque les interesa
conocer si al terminar
hay boda de las parejas!
Hace tiempo volé en una avioneta
con tipo conejero, un inglés sano
y el piloto, un hindú parabolano.
El motor se paró, ¡qué jugarreta!,
Paracaídas llevé, de furgoneta,
sólo tres, le serví al conejero
y saltó, al inglés, un reportero,
otro y saltó, sonrisa sana en jeta.
Después le di, ¡feliz!, uno al piloto,
y con gesto jovial me até el tercero.
Me pregunta el hindú con alboroto:
"¿No dijo eran tres sólo compañero?"
"Cierto, es que al conejero, andará roto,
le entregué una mochila con acero"
CARTMAN
Un millón de gdaciaz, talento.
Haz conceguido alegdadme
y con estdépito hinchadme,
maz, pod boddad mi contento,
¿puedez dadme tu opinión
acedca de nueztdo mundo,
hombde de penzad fecundo
que gozaz buena vición?
YO
Valorar todo el mundo en su conjunto
es tarea en exceso complicada
y mi saber alcanza apenas nada.
Todos nosotros somos en este unto
un mundo diferente, me barrunto,
y no sé ni siquiera una zancada
de cómo soy yo mismo y, como cada
uno somos distintos, este asunto
me resulta imposible de acertar,
en consecuencia, guardo mi opinión
que a nadie iba a poder iluminar.
Lo único que sé cierto, con razón,
es que hemos de intentar al mundo amar
o en bien poco nos llega destrucción.
CARTMAN
Cegudo que jamáz te abuddidáz
podque tu dazonad ez de lo máz.
YO
Hay gente que jamás puede aburrirse,
que ni al ser por montón abandonados,
ver que por muchas gentes son odiados
lo que les hace es reír hasta partirse.
Mullidos pensamientos para asirse,
chorreando alegrías alocados
que mantienen sus tiempos ocupados
merodeando tenaces sin nunca irse.
Di que mal lo tendrán que estar pasando,
vierte sobre ellos todo tu veneno,
todo tu odio les pasa resbalando.
Rimar, leer, pensar, todo es ameno,
mandan en su sentir, lo hacen jugando...
Domina el arte y al tedio te hará ajeno.
CARTMAN
No pado de penzad zobde el fenómeno
de loz ovniz, me tiene pdeocupado,
no hallo la zolución y eztoy picado,
¿poddíaz bozquejadme un pdolegómeno?
YO
Dicen que entre nosotros viven seres
que no son de este mundo, son de fuera,
vienen de otro planeta a nuestra vera
para así investigarnos, si tú quieres
que te dé mi opinión, de mil placeres
lo haré ya mismo: trola toda entera.
Es absurda esta creencia chapucera,
no pongas en tu mente estos enseres.
Pueden entretener como ficción
y quizás divertir en tiempo de ocio,
mas ten cuidado, crean adicción.
Haz caso a mis escritos, caro socio,
y busca en ellos, tapan predicción,
es verdad, no es ficción, ve mi negocio.
CARTMAN
Muchaz gdaciaz pod tu ayuda,
tenddé en cuenta tu opinión
maz hablaz cin ilución
¿ez pod culpa de una luda?
YO
Me pasa que he perdido la ilusión
y nada me interesa, ni un harén
me podría alegrar, es la fetén.
La desgana inunda mi corazón
y todo me da igual, tener millón
o más pobreza, a todo digo amén.
Me quedo sin montar, quieto en arcén;
y permanezco estático en rincón.
Ha puesto en mí el ojo leviatán
y adora males echarme un sinfín
mas me da sólo risa este patán.
Ha destrozado todo mi jardín,
y meterme en la cárcel es su plan,
¡pobre!, su estupidez no tiene fin.
CARTMAN
Ciento el daño que haz zufdido
maz cé que la gente ez mala
y en nueztdoz díaz aun máz
podque hoy ez maleducada.
YO
No me gustan los modos tan actuales
que usan en su tratar a semejantes
gentes en su mayor parte; pues antes
había educación y hasta modales;
mas hoy, en los palacios y arrabales
te dan trato igual, tanto elegantes
como patanes alzan con atacantes
gestos su odio y rencor como chacales.
Insistente mirar, dedo apuntar,
no apartar al andar, codo en la mesa,
sin mano bostezar, turno robar...
En fin, hoy día nada me es sorpresa,
cualquier día me escupen al pasear
en mitad de la jeta, o en la hamburguesa...
CARTMAN
Te hadé penzad un inztante
pada quitadte el dolod
que te ezcancia zu licod,
ponme acedtijo elegante.
YO
Mejor dejaré más de uno,
tanto a ti como al lector,
que disfrutará de alguno
si acaso es un pensador.
Advierte que te digo en el soneto
la hora a la que lo he escrito, mira bien
a ver si la descubres Si eres buen
sujeto en el mirar, no será aprieto
difícil de saltar para ti el reto;
observa con cuidado y así recién
captarás el mensaje, pues hebén
espero no serás y es leve el peto
y fácil de rasgar a la razón
tizona que seguro que acompaña
razonamientos tuyos, y en rincón
escondido o con gentes en montaña
conocerás en nada solución
espetando a los vientos esta hazaña.
Una balanza tiene un pescadero,
cuenta cuatro, además, pesas distintas,
y sin necesidad de muchas fintas,
logra poder pesar, modo certero,
cualquiera cantidad, número entero,
que esté entre uno y cuarenta, ¿gustan pintas?
Espero que deslíes pronto cintas,
te aseguro es del todo verdadero
¿Sabes ya cuánto pesan estas pesas?
Piensa un poco, es sencillo este acertijo.
Nota que la balanza está entre esas
que gozan de dos platos y, ya fijo,
la solución en nada tú la apresas...
¡Pues lo tuyo es hallar todo escondrijo!
Alberto ha instalado en su piscina
tres surtidores para bien llenarla.
Primero tarda dice una tal Carla
treinta horas en llenarla y ella alucina
Segundo tarda, narra su vecina
cuarenta horas completas y la charla
sigue con el tercero del que parla
que tarda cinco días, ¡imagina!
Conecto al mismo tiempo surtidores,
¿cuánto tarda la charca en rellenarse?
Pensad, voy a calmarme los ardores
con la vecina ocal. Dice llamarse
Isabel y que siente por mí amores
y ardor; he de ayudarle a no quemarse...
De estos números puestos ante ti:
uno, tres, cinco, cuatro, catorce
y cuarenta ¿cuál sigue?. Es torce
que rasgarás por ser de organdí.
Tienes doce pepitas,
todas de aspecto igual,
mas de oro es una de ellas
y me ha dicho el sultán
que pesa diferente,
si es menos o si es más
no me lo dice el pavo.
Y esa de oro, rapaz,
me promete entregártela,
si la hallas, el nabab.
Balanza de platillos
te da para pesar
y, en tres pesadas sólo
solución quiero ya.
CARTMAN
Bien, ya loz penzadé, quizáz mañana...
Tú edaz angelical y dulce, abiedto
con todo el mundo, bello y fédtil huedto
que alegdaba la vizta haciendo zana
a la gente y quitando zu galbana
con tu egciztid que daba a todo entuedto
zolución puez logdabaz ciempde aciedto
y lo dabaz zondiendo con zolana
que eda luz y calod ezplendodozo
que quitaba el dolod a todo ced
maz ya te haz vuelto ozcudo y ponzoñozo
peddizte tu ezplendod que hacía ved
lo máz pedjudicial como algo hedmozo.
¿Qué te paza Hedibedto?, he de zabed...
Se ve que el listo rapaz
tenía buenos contactos
pues en menos de quince horas
sabía de mi pasado.
YO
Soy puro como el fango pisoteado;
inocencia y soñar marcharon lejos
de mí y no hallo contento con trebejos
pues mataron al niño ilusionado
que poblaba mi mente sotechado
por la felicidad que en mil reflejos
me desbordaba entero echando cejos
de mi lado al sentir todo pecado
a años luz de mi estado de pureza,
pero envidiosos echan siempre sobre
inocentes maldades y vileza
para cortar, ¡temprano!, ¡pronto!, el robre
sano las pocas veces que tal pieza
viene queriendo hacer oro del cobre.
CARTMAN
¿No penzadáz zuicidadte?
Mida que tienez mucho adte...
YO
Pensaba en suicidarme, mas, ¿por qué?
¡No hace ninguna falta!... ¡Si estoy muerto!
Vivo en la soledad que ha hecho en mí injerto,
el más desagradable chimpancé
recibe más amor que yo, no sé
las razones mas huyen, que sí, es cierto,
al verme todos. Mucho desconcierto
se aparca, queda dentro y hace puré
mi alma. Este vil dolor me rompe el sueño
soñado que es poder sentir la unión,
mas sólo el viento acoge mi habla y enseño
pensamientos a nadie y esta es razón
algo más que sobrada para el ceño
amargado fruncir, murió ilusión.
Hablo a mis hermanos,
mas nunca me escuchan,
y pido un trabajo
a gentes que mudas
se muestran conmigo,
tan sólo hijo puta
me llama mi amada
y la vil fortuna
destrozó su jeta.
Ya desde la cuna
toda la que adoro
recibe tortura
y pienso estoy muerto
pues no encuentro excusas
a tantas las cosas
que son crueles puyas
en mi triste vida.
Pregunto a los curas,
también a psiquiatras,
y sus frentes sudan,
no encuentran razón.
Si admiro gayuba
se pudre en dos días,
si beso una nuca
lleva un collarín
antes que la aguja
de hora de diez vueltas,
si monto una mula
y lo paso bien
seguro que tunda
en poco le dan
con un par de fustas,
si me pongo a régimen,
no tengas ni duda,
seguro que engordo
y mi panza abulta
un buen mogollón,
si aburro, disculpas;
ya no sé que hacer,
mi mente barrunta
que un muerto ya soy
pues aquí se me hurta
toda humanidad
y el tiempo me zurra
con fuerza infinita.
Amargas las uvas
me saben a mí,
todos se acurrucan
si me acerco yo
y agachados bufan
hasta que pasé.
No tengo verrugas,
soy guapo y bien sano
y hablo sin farfulla,
mas nadie me quiere
y todos rezuman
odios cuando miran
mi cuerpo y murmuran
no sé sobre qué.
¿Molestan mis uñas?,
las llevo mordidas
por nervios que pupas
lanzadas me dieron,
¿será por las musas?,
sé tienen envidia
del brillo que cruza
mi mente completa
haciendo que surjan
poesías tan bellas
que estas gentes burras
no pueden hacer,
mucho me disgusta
por siempre estar solo
mas sé que la culpa
es de ellos, no mía,
y su dura multa
yo soportaré
no sé si habrá tumba
pues te lo repito
dudas me torturan,
¡creo que estoy muerto!,
¡mi mente se ofusca!,
¿veré a Dios directo
sin tierras que cubran
mi cuerpo sin alma
encerrado en urna
cerrada sin llantos
sin lúgubre música
que escuchan los tontos
babeando sus burlas?
CARTMAN
¡Ez pdecizo vivid con alegdía!
La vida ez un degalo del Ceñod
y no debez pedded tu encantadod
otdoda bello gezto pod tontedía
que ez amadgadte entedo todo el día
penzando ezaz bobadaz que el dencod
pod zufdid la maldad pone en tu cod
que antez zólo cantaba melodía
ezpléndida y gozoza podque tú
zabíaz ced feliz. Edaz tan pudo
que al mal le dabaz fuedte tududú
y el bdillad de tu cada eda conjudo
que ezpantaba al maligno belcebú
haciéndole pazad máz de un apudo.
Ahoda eztáz amadgado
y ce te va la pelota
te duego decapacitez
y vuelvaz feliz tu boca.
YO
Eres bastante poético
mas me resultas patético.
CARTMAN
¿Patético? ¡Tu culo, cabdón! ¡Ceddo!
¿Cómo ozaz centid láztima pod mí?
Te vi con hambde dándote jabí
con miz dulcez palabdaz podque cueddo
te quedía de nuevo maz mal mueddo
devuelvez a mi amod que hizo pod ti
fabuloza poecía, ya que ací
lo quiedez hoy te boddo en mi decueddo.
¡Dezde ya mizmo pazo de tu ced!
¡Abandona mi caza, majadedo,
y no vuelvaz jamáz a apadeced
podque ci lo hacez clavo un lapicedo
en tu cuello de tonto con placed
y pongo a tdabajad cepultudedo!
YO
Sosiégate, talento sin igual,
era broma nacida de la envidia
que me da tu saber. Esta perfidia
provino del maligno que su mal
me clava al verme débil barrancal
donde estancar sus odios y esta lidia
me viene grande porque la desidia
me gobierna completo lo mental
al tener depresión que has atisbado
con tu enorme visión que todo atrapa
al ser tu inteligencia hipermercado
de saberes ingentes que da capa
al frío de este tonto avergonzado
por el vil satanás, que se me escapa.
CARTMAN
Me alegdo, haz decupedado
la codduda, pedo lucha
máz la ciguiente ocación
que te tiente el cadaduda.
YO
Te agradezco tu bondad,
no dejan de sorprenderme
lo fácil que das perdón
y el amor que tú desprendes,
y yo te debo decir
que eres un ser excelente
y que siempre te querré
por la piedad que en ti crece.
¿Podrías decirme tú
qué opinas sobre la muerte?
CARTMAN
Una pdegunta pdofunda
que madea como alcohol.
Te didé de la muedte
que en la vida ez colofón
y que ez dudo tdago amadgo
con el que damoz adióz
a nueztdo cuedpo cadnal
que con andad de deloj
ce acedca máz a ezta puedta
que noz lleva a que cé yo,
ya que mi zabidudía
no alcanza tdaz ece ztop.
Maz lo que cí cé cegudo
ez que ez putada eza coz
y que nadie de ella ezcapa
puez noz anota en zu bloc
dezde que zomoz cigotoz.
Yo no zoy ningún eznob
de ezoz que al mundo pdegonan
que tomadán paquebot
cin miedo alguno tened,
podque modid da temod
y quien ezto no pdedique
miente o ez tonto cual buldog.
Maz te aconcejo Hedibedto
que jamáz piencez en ella
puez pada vivid la vida
y gozad de zu belleza
hay que pdeztad atención
con toda la mente enteda
cin nunca dezfalleced
a ezta bella damicela
que a quien la mida de fdente
cin penzad en la cedteda
le dona gdatoz favodez
que dejadán zu alma llena
de tanta felicidad
que cuando llegue la negda
pada llevádcelo al fin
poddá gditad fuedte al vedla
que mientdaz dudó la luz
vivió la vida completa.
Deja a loz muedtoz ce encadguen
de loz muedtoz, y tú, lleva
la alegdía en tu midada
cin penzad que ce te acedca
la guadaña de la puta
aun zabiendo que eztá en vela
pod matadte en el tatami
que ez el mundo en el que bdegaz
con afán el día amadgo
y el que te entdega zuz fdezaz.
Hazme cazo, amigo mío,
y baila en la dizcoteca
que ez la vida que da tdípili
al que cduza zu vededa
cin moztdádcele padvenu
ni dechazad zuz ofedtaz.
Todo el que la vida vive
cin penzad en la funezta
tenddá junto a cí una tdibu
de ángelez pod decompenza
que hambdiento cedán zu zucu,
cedán zu apoyo ante befa
y ante todo mal, no dudez,
le hadán ganad la deyedta.
YO
¡Coño! ¡Eres la repanocha!
Me has dejado entusiasmado
y el sentir me has alegrado
con tu parlar, que es cococha.
CARTMAN
Mil gdaciaz
amigo,
contigo
me ciento
colmado,
gozozo.
Intento
tu pdado
fdondozo
volved,
¡audaciaz!,
maz mida
pod ved,
y eztida
tu mente
bien lejoz,
¡pdudente!,
concejoz
millonez
ezconden
miz vedzoz,
atiende
tdazfondo,
vedáz
un mad
que eztdofa,
zoneto
o dima
¡cualquieda!,
tapó.
Cancionez
que en lo hondo
dezponden
divedzoz
pdoblemaz,
quizáz...
Altad
eleto
que eztima
lumbdeda
doy yo,
no ez mofa,
no temaz...
¡Y apdende!
YO
Me gustaría ser rico,
porque teniendo dinero
se lleva buen plato al pico
y te vuelves el primero
al que olisquea el hocico
de las mujeres que a miles
al rico le hacen desfiles.
CARTMAN
Jovial en zu caza eztaba un ceñod
cepadando celloz de entde un millad
zabiendo dichozo que había un pad
dayadoz en dojo y en otdo colod,
maddón o quizá dozado de flod;
gozando penzaba el pad él hallad
eztando cegudo al fin va a tdiunfad,
un zabio le dijo edan lo mejod,
decenaz millonez valen loz doz,
fijando zuz ojoz ce halla feliz
cien botez él pega, ataque de toz
teniendo uno hallado, en él hay un miz,
mentida padece, ce muede y adióz.
Tal cino a menudo ocudde, infeliz.
YO
Hermoso tu consejo, amigo sabio,
mas prefiero morir rico que pobre
y que goce manjar y hembra mi labio
que sólo se consiguen con buen sobre
que supera en su fuerza a astuto enlabio,
y lo bueno prefiere el oro al cobre,
y no sé que me espera en la otra vida,
mas me temo no hay nada tras partida.
Note el lector que mi hablar
de esta atea manera
se debía sólo al hecho
de poner al chico a prueba.
CARTMAN
Egcizte un lugad donde ciempde ez de día,
donde zólo ce ciente bieneztad,
todo ez belleza, placed y gozad,
todo ez bondad y dulce poecía.
En ece lugad no hay melancolía,
no hay dolod ni miedo, no hay malestad,
no hay hambde ni ced, nada ha de faltad,
yo lo vicité con el alma mía.
Admonía, paz y felicidad,
te encuentdaz feliz, todo ez comunión,
vuelvez a ced niño en la etednidad.
Debozaz en ti, allí ez la ilución,
amod te dodea, el ez tu hededad.
Vi una vez el cielo, ezta ez mi vición.
YO
¡Sí señor, por eso mismo!,
yo quiero volver al cielo,
acúsame de pancismo
pues quiero aquí el caramelo.
CARTMAN
Viajando al pazado allí me encontdé
con un vedde hedmozo y un agua tan clada
que no deflejaba en ella mi cada,
un aide egzquicito allí yo noté.
Montón de animalez cedca obcedvé
hablaban felicez y vi una fada
en dama de un ádbol que de algazada
no hacía ni cazo y al vedme ce fue.
Vi hombde con mujed, unidaz zuz bocaz,
un tiempo tdemendo dudó aquel bezo
al que acompañadon dulcez cadocaz.
En todo pedfectoz, en cadne y en huezo,
al tiempo ligedoz y dudaz docaz.
Pod fada tidadon de cí todo ezo.
Un ángel de Dioz
me llevó volando
a un lugad que aquí ando
contándooz a voz.
Y vi tieddaz cladaz,
pedladaz de amod,
llenaz de ezplendod
y de dulcez cadaz.
Zonaba canción
tan buena y genial
que un gozo beztial
lleno mi dazón.
Un aide tan pudo
poblaba el lugad
que allí dezpidad
eda bien cegudo.
Y tiempo no había,
futudo y pazadoz
allí eztán cazadoz,
nada envejecía.
Un ángel de Dioz
me llevó volando
a un lugad que aquí ando
contándooz a voz.
Y toda la hiztodia
del mundo completo,
de todo zujeto,
llenó mi memodia.
Y centí la paz
que eda dezboddante
y allí en todo inztante
me moztdó zu faz.
Y cin yo movedme,
lugadez vi todoz,
no cé de loz modoz,
diztancia eda inedme.
Y milez laz flodez
que todo adodnaban
al viento dejaban
zublimez olodez.
Un ángel de Dioz
me llevó volando
a un lugad que aquí ando
contándooz a voz.
La tiedda ez tan zuave
que un puño tened
te hace eztdemeced
y te hace ved clave.
El Zoy de Dioz vez,
nozotdoz eztamoz
podque comenzamoz;
El, cimplemente, Ez.
Compdended que Te ama,
que tu ced Le impodta,
hace que hazta tu aodta
cienta en cí la fama.
Allí todo ez luz,
y un bien infinito
del todo egzquicito
te quita tu cduz.
Un ángel de Dioz
me llevó volando
a un lugad que aquí ando
contándooz a voz.
No puedo egzplicad
con palabdaz zólo,
aunque no zoy bolo,
tan bello lugad.
Y felicidad,
pod fin encontdé,
podque allí yo hallé,
de Dioz la Veddad.
Pedo habdá caztigo
pada loz malvadoz,
de eztoz belloz pdadoz
no vedán el tdigo.
Compódtate bien
e intenta agdadadle,
zólo pod amadle
te dadá el Edén.
YO
A fe mía que serían
Adán y Eva esos que viste
en ese hermoso paraje.
¡Menuda suerte tuviste!
Pero tú bien conoces que jamás
he sido transportado a ese lugar
fascinante y genial. Quiero llegar
a verlo, ¿su camino me dirás?
CARTMAN
Ci logdaz zupedad la tentación,
ci conciguez amad a tu enemigo,
ci sopodtaz el fdío cin abdigo,
ci afdontaz el dolod zolo en dincón,
ci la ida no te ciega el codazón,
ci ayudaz con amod al que ez mendigo
ci aguantaz el madchad del falzo amigo
ci llevaz zoledad con ilución,
ci dezpetaz mujed en todo inztante
ci no devuelvez todta decibida,
ci mueztdaz humildad ciendo elegante
ci pdotegez con ganaz toda vida,
ci zupedaz temodez que hay delante...
Cedáz hombde y en cielo tenddáz cabida.
YO
Es difícil pedido a realizar,
pero es rico en belleza lo que pides
por lo que intentaré tan duras lides
acometer. Amigo, te he de dar
millón gracias, de nuevo, por izar
la esperanza en mi mente que en offsides
materiales se hallaba, mas tus vides
me escancian fresco vino en paladar
que da vida a mis venas y les quita
obstrucciones mezquinas y mundanas
consiguiendo que fluyan en trilita
estallante que lleva a mi ser lianas
nunca vistas ni oídas. Resucita
mi alma por ti expulsando hoscas tofanas.
Mas dime, ¿lo material
para nada te interesa?,
¿el mundo no te hace presa
ni se arrima a tu portal?
CARTMAN
Nada tengo maz nada ya deceo,
todo me habéiz dobado y no me impodta,
toda vueztda maldad mi alma sopodta.
Al midadte, Daquel, ya no te veo
pedo no me incomoda puez zoy deo
zólo del no queded, ya no me codta
el puñal de tuz odioz, y tu todta
ya no me duele, niña tonta. Cdeo
que hay un bien zupediod: no decead
coza ninguna pada no zufdid
y en mueztda de venganza pod quitad
el placed a laddonez e invedtid
loz dolodez en gozoz y ezpantad
podedez de tu lado y, al fin...¡VIVID!
YO
Me encanta tu hablar poético
mas puede que el lector de esta melodía
no pueda degustar pues la poesía
es arte singular, bello y fonético.
CARTMAN
Ci leez poecía cigue zu tiempo
que a vecez ez dápido y otdaz ez lento,
ci no me hacez cazo mucho lo ciento
puez no te guztadá, ¡qué contdatiempo!
Que no ce te ocudda leedla a deztiempo,
debez leedla ciempde en zu momento,
pdezta atención a lo que te comento
y abdígate bien cuando haga mal tiempo.
Un poema debe leedce, al menoz,
diez vecez pada poded decitadlo,
ci ez bueno pasadáz datoz amenoz
ci a tu mente deceaz invitadlo
y lo evocaz cuando eztéz entde ajenoz,
puez tú, conceguizte memodizadlo.
Pazo a contadoz último cecdeto
que oz hadá dizfdutad de mi poecía
puez zólo vueztdo gozo mi alma ancía,
pod conceguidlo ezcdibo ezte zoneto.
Oz deceo felicez, lo pdometo.
Mi adte no guztadá a ninguna adpía,
lo ciento, maz la culpa, ¡cí!, no ez mía
puezto que zoy ezpléndido zujeto.
Pdimedo leedla ciempde con bondad,
no la leáiz eztando con enfadoz
puez no oz hadá centid felicidad.
No leedla ci no eztáiz máz que calmadoz
puezto que ez pdimoddial tdanquilidad
pada poded gozad vedzoz dimadoz.
YO
Dime lo que es poesía
y no digas que Raquel
pues formaría babel
en mi mente la osadía.
CARTMAN
Nunca ce definió bien la poecía.
Egcizten vedzo libde y pdoza poética,
pedo también hay dima y ciempde eztética,
debe donad hedmoza melodía.
y puede dad tdizteza o alegdía,
y eztad a debozad y no ezquelética.
No debe padeced jamáz patética
puez lo zuyo ez tened zabidudía.
La poecía te llena el codazón,
tu intediod al tedio le dice adióz
y vibda en tu alma fuedte agitación.
El poema veddadedo lo hacen doz:
Dioz y el poeta al que dicta la odación.
¡Poecía ez la palabda del Ceñod!
La sinéresis usó
en palabra poesía
mas aprecie que aquí yo
no se la doy a la mía.
YO
Eso sí tiene sentido
y quizá tengas razón,
te agradezco ilustración
y a esa no haber aludido.
En mala hora la nombré,
el maldito adolescente
se quedó mirando al techo
dando a mi persona el cierre
con la mirada vacía
y apariencia de percebe.
Sentí un inmenso terror
al pensar que aquel pelele
estaba ya catatónico
y que en nada a los dementes
iba entero a acompañar
mas los miedos fueron breves
pues tronó al viento su boca
lo que aquí debajo lees.
CARTMAN
Tdanquila y feliz
centada en zofá
pod adolezcente
ce deja zobad,
dabiando yo mido
cadgado de fudia
la lazcividad
que mueztda en zu jeta
el ceddo chaval,
y a Dioz le zuplico
que no pueda entdad,
me dona el favod,
pod fin él ce va.
Ella la dedecha
mete en el lugad,
ce llena del pdingue,
azco a debozad,
ce limpia en zu dopa
y ce madcha ya,
con gdan depulción,
un podtazo da.
Me encuentdo feliz,
concigo ganad,
cigue ciendo vidgen
la que debo amad.
Penzando en lo vizto
no logdo padad
la diza que bdota
inmenza y vital,
me padto la caja
puezto que ademáz
el chico ce queda
hecho un mazapán,
con cada de idiota,
ce ciente muy mal,
y centado inmóvil
comienza a llodad,
ce madcho al gadete,
ce jodió zu plan.
En paz en la playa
con gdan ilución
que poco imagina
que la mido yo,
ce acedca una tonta
que al aide ezpetó
decueddoz a madde
que a bella padió
y fue concudzante.
La mida fedoz
dudante un buen dato
a quien la inzultó
y codde tdaz ella
con tdemendo addod,
en calle la alcanza,
zuelta zu fudod,
la tonta azuztada
dice no fui yo,
y mi fiedecilla
de allí ce ladgó.
Parece tuvo movida
en la playa la aludida.
Vi vídeo en que en llanto tú llodabaz,
con zu tdizte decueddo me patina
la mente. Nadie zabe ni imagina
el tdemendo dolod que me cauzabaz.
No llodez máz podque conmigo acabaz,
no llodez nunca máz, Daquel, divina,
no llodez máz o pizadé una mina,
no llodez máz podque a mi mente tdabaz.
Tdaz habedlo midado, lo he deztduido,
maldito el día en que te vi llodad,
fue, de toda mi vida, el máz zufdido.
Ci ganaz de llodad notaz llegad,
ezconde ante la cámada gemido...
¡Ci lo veo el dolod me va a dajad!
Batuta y cuadteto
zonadon en ven
zaliendo de boca
de bella mujed
que tiene pod nombde
tan zólo Daquel.
Ce acuedda de mí,
muy bien yo lo cé,
no eztoy tdaz cdiztal,
te mido y no vez
que eztoy a tu lado
dozando tu piel,
oliendo tu adoma,
midando tu tez.
Eztáz tan pdecioza
que empieza a cdeced
feliz y dichozo
mi enodme pincel.
Esto no lo entendí
mas no le di importancia
a la insignificancia
y asunto quedó así.
Zudcando loz vientoz
zuz velocez bdazoz
mientdaz ella padla
con todo invitado
al que pone vedde
a altuda del baddo,
no impodta quien cea,
ciempde el mizmo tdato,
cea un genedal
o tan zólo un cabo,
lez pone a padid,
lez da gditoz altoz,
lez mida con fudia
y con geztoz dadoz.
Elloz ce acojonan,
zon pobdez abantoz,
pod dabia infinita
han cido atacadoz
y tiemblan pod dentdo,
zu voz zufde atazco,
cimulan ced zoddoz
o zueltan doz tacoz
pod dicimulad
que ce han vuelto gagoz.
Ella eztá contenta,
elloz caen bajo,
ce madchan ya tdiztez
dojoz pod loz paloz,
la dama gueddeda
lez pdovoca el llanto
a loz pecetedoz
que fuedon ufanoz
penzando ganad
y dad un buen baño
a la ceñodita
que yo feliz amo,
patada en el culo
todoz la tomadon
de fieda mujed
que lez deja guapoz
con pocaz palabdaz.
¡Menudoz depazoz!
Ce madchan coddedoz
loz que fuedon galloz
podque la yudoka
lez dió con el mazo.
Padece mentida,
andando a menudo
dazonaz mejod,
a vecez pdocudo
que miz penzamientoz
unidoz cegudoz
ezbocen la diza
cedena que acuzo
eztando contigo.
Paceando te ezcucho
abdiendo tu boca
quedida que eztdujo
uniendo miz labioz
entde hedmozoz tuyoz.
Eztamoz unidoz,
diendo pod ced uno,
ezpoza futuda,
cidena entde chuzoz,
tezodo ezcondido,
única en el mundo,
potente mujed.
Obcedvo con guzto
naciendo tu amod
entde tuz lutoz,
negando tu bozque,
entoncez me addugo,
llegamoz a un clado,
me abdez tuz muzloz,
enciendez mi gozo,
nievo en tuz zudcoz,
zuzpidamoz fuedte,
addiendo en tu zuco
jadeo entde cumbdez.
Eztamoz ya juntoz,
libo tuz tedzudaz
abdazo tuz juncoz
pozado en tu piel,
azoman loz humoz
locoz del placed.
Amada debufo
bezando tuz piez,
dozando tuz puñoz
amada Daquel,
hundido yo chupo
anciozo tu tez,
logdad de ti adduyo
conceguí pod fin.
Ózmociz de flujoz
navegando en amboz,
mezclamoz jugoz,
unimoz laz almaz,
divinoz loz fdutoz,
olvidaz dencod
y aceptaz al bduto,
en mí te hago altad.
Loz labioz ya mudoz
evocan la dicha
vacía de bulo
alegde y feliz
del bello cubo,
odnato de dama,
que en ti yo dezcubdo
ufano y contento.
Egztaciado te hudto
dizo del lugad
en que te pdezumo
dielando la piel
mudada en doz mundoz
alejadoz antez.
Ya nueztdoz ayunoz
obcedvan felicez,
dodamoz a dúo.
¡Vaya! ¡Un chico nevador!,
y yo sin apercibirme
de su boli y de su firme
en blanco chorro color.
Coddiendo,
penzando,
zondiendo,
atizbo
tuz ojoz
cedenoz
midando
lejanoz,
dellenoz
de amod,
¡qué cielo!
¡Pod Dioz!,
chiquilla
coqueta
no padaz,
ya bazta,
no jueguez
puez zabez
tu ecencia
y zólo
demueztdaz
cadiñoz,
maz, ¿puedez
tú dadloz?,
bien zabez
que no,
te duego
me dejez
tdanquilo,
mi amada.
Me agito
feliz
cdeyendo
que mía
cedáz,
maz dicez
al viento
pod ondaz
y ven
millonez
tu cuedpo
oyendo
tu voz
que tduena
naddando
tuz guztoz
que te hacen
ced zueño
en mí.
Dezpido
pauzado,
ya cé,
dolod,
fatiga,
canzancio...
¡Que cí!,
me obztino
pod ti,
y cdeo
poded
logdadte,
etedno
jaddín
que tienez
el zol
en tu alma,
pdinceza
bonita,
pdecioza;
tu cada
me llena
de dicha,
mil gozoz
inundan
mi ced
al vedte
midando
miz ojoz
pidiendo
a gditoz
mi amod.
No engaña
tu hablad
ni tu
obdad,
cé bien
que quiedez
miz bdazoz
en ti,
y un día
tenddáz
miz bezoz
contigo,
adióz,
me madcho,
ez tadde.
Dezpido
calmado
penzando
ezte aide
que tomo
eztuvo
ayed
un dato
tu boca
meciendo
y ciento
enodme,
inmenza,
tdemenda,
mi zuedte.
Mil gdaciaz
te mando
mi amada...
Debozante de dicha eztá a menudo,
alada va tdotando pod laz callez
quediendo alto bdincad y zaltad vallez
udgiendo zu alegdía que, no dudo,
ez deal y, al mizmo tiempo, gdito mudo
lanzado en un queded que no me fallez.
Mujed que tú jamáz quiedo que hallez;
obcédvala de lejoz, teztadudo.
Diendo la vez leyendo una novela
indicando zuz ojoz que depdiza
lee la afodtunada centinela.
Levito pod amod al ved zondiza
azomadce a zuz labioz dubicela.
Ceñoda, cdecedá, no tenga pdiza.
Pues para mí que andaba algo confuso
al no verle tener pinta a la moza
de estar entre la gente que la goza
haciendo de los libros ni un poco uso.
Gdan daño me hicizte
la tdizte mañana
que amadga noticia
me dizte mi amada.
No eda zólo guzto,
a ti te encantaban,
quedazte tdanquila
mientdaz yo llodaba
al ved impocible
tdaz aquella tdaca
de tuz apetenciaz
que fuedon vil tdampa
pada enamodado
que zufde la eztafa
de ved que le ezcdibez
contando tan pancha
que nada le impodtaz
que pdefiedez damaz.
Maz yo cé bien ved
y no tienez cada
de tdagadte bolloz
ni de oled laz bdagaz.
Ya vez haz peddido,
a mí no me engañaz,
tú cientez amod
pod ezte que tdata
de ced tu madido.
Maz cé que te ezpanta
llevad nueva vida
metida en tu panza
y fuedte centid
en ti laz patadaz
que el niño contento
a ti te degala,
haz de zupedad
miedoz que te atdapan
y al fin atdevedte
a conmigo caza
modad pod el tiempo
que Dioz tenga ganaz.
Yo ya me dezpido
mi bella dapaza,
ezpedo que llamez
en tempdana data,
tan zólo te digo
mida con quien andaz
puez te he vizto cedca
alguna alimaña
que quiede peddedte
y ci a mí me apadtaz
a ti muchaz cozaz
alguna baztadda
te faztidiadá,
¡date pdiza ezcapa!,
mi númedo tienez,
¡A VED CI LO MADCAZ!.
Y el teléfono no zuena
y mi amada no me llama
y yo ciento enodme fdío
y ce me quitan laz ganaz
de vivid lo que no ez vida
puez cin amod todo ez nada
y no concigo el amod
de mujed que quiede mi alma
y ez poco lo que yo pido
a la que mi ced atdapa,
zólo la duego me llame...
¡Y mi amada no me llama!
Me daba le sería de provecho
esperar sobre cama descansando
esa ansiada llamada telefónica
porque sólo sentado aquel fulano
se podría encontrar, por pocas pintas
que veía al suceso, con cansancio
que es señor que arremete más a esfuerzo
que a no nacer nada pero quizá largo
iba a ser el tiempo que tardase
aquel dulce sonar de ring en antro
del triste majareta que soñaba
disfrutar del llamar de aquella dardo.
Aquí te digo, mi amada,
no hicimoz uno de doz
podque tu no lo haz quedido
y cduel me haz dado tu adióz
que feliz yo zuponía,
y ací mi mente penzó,
tú nunca me lo dadíaz
pedo me equivoqué yo,
que ciempde he cido inocente
y ezta vez fui tontoddón
al cdeed que tú me amabaz,
algo que nunca ocuddió.
Tdaz zufdid ezta deddota
me quedo a zolaz con Dioz,
no dejaz que te haga mía
y me daz dotundo no
que deztdoza mi alma enteda
y dompe mi codazón.
Ez muy duda tu dezpuezta,
me quita toda ilución,
que feliz hubiece cido,
que gdande mi agitación
ci me hubiecez dado un cí,
pedo me dizte dolod.
De ezte modo dezpondizte
con maldad a un gdan amod,
hazta amiztad me haz negado,
a todo dezpondez no.
Tú no zabez lo que zufdo
y lo que ezto me dolió,
pedo ci acazo lo zabez
del mundo edez tú la peod
mujed que zobde él habita
puez al que mucho te implodó
tú tan zólo le moztdazte
odio, maldad y dencod.
No le tendizte tu mano
ni le dizte egzplicación
capaz de poded egzplicad
el podqué de tu fudod,
puez tu guzto peculiad
no juztifica tu eddod
y dezde aquí te zuplico
que te compodtez mejod.
No cé ci poddé aguantad,
pdeciento que no poddé,
deceo eztad a tu lado
pedo debez compdended
que me impiden id a ti
pada admidadte, Daquel,
enodmez obligacionez
y mucho aquí debo haced.
Zabez bien que mi deceo,
mayod que cualquied otdo ez,
id a la ciete cedo uno
y moztdadte mi queded.
Zabez que tu edez mi amod,
que a ninguna otda amadé,
que zólo pod ti dezpido
y pod ti mucho decé,
que ciendo un hombde tan dudo
pod ti lágdimaz deddamé,
que pod defended tu honod
contda milladez luché,
azuntoz me impiden id
pedo pdonto te vedé.
Me ez impocible viajad
pedo mi alma haz de tened
podque ella vela tuz zueñoz
todo ezto ya te avicé.
De ti no me he olvidado,
ocupaz mi amaneced
también el dezto del día
y el tdanquilo anocheced.
Cúdate pdonto mi amada,
cin ti yo no puedo ced
podque tú edez de ezte mundo
la veddadeda mujed,
la que ez la máz femenina,
la que manda en mi pincel,
la del doztdo máz hedmozo,
la que elige ezte doncel,
la que ce atdeve con todo
y zudca el mad en bajel,
la de caminad divino,
la que tiene tedza piel,
la que me hace zuzpidad
centado o eztando de pie.
Pod tu amod yo cigo vivo,
pod tu amod vive mi ced.
Cuídate mucho mi amada,
pdonto noz hemoz de ved
y quiedo que eztéz en fodma
y zopodtez el placed
tdemendo que centidáz
cuando mi cuedpo en ti ezté
y pod fin de nuevo amadnoz
doz o tdez vecez tal vez,
todoz loz lunez y miédcolez,
loz otdoz díaz también.
No me impodta lo del pelo,
tú ciempde eztáz como un tden,
ez máz, te veo mejod,
me ciguez poniendo a cien.
Te mido mientdaz tú me eztáz midando
y tú no lo zabez, amada mía
podque yo te mido en fotogdafía.
A Dioz pod ti ahoda le eztoy dezando,
¡feliz!, podque cé que me eztá ezcuchando
y que ce apiadadá del alma mía
y te apadtadá de la degión fdía,
¡feliz!, podque cé que te eztá cudando.
Ahoda cé que volvedáz muy pdonto
con tu belleza intacta y dezafiante
con tu diza y con tu midad valiente.
Midad que midadá alegde ezte tonto
que dadía todo pod ced tu amante
pedo le bazta con vedte zondiente.
¡Qué felicidad!, la que me encontdé,
eztando centado en mi butacón
feliz ezcuché pod televición
que eztabaz dezpiedta y yo me alegdé.
En todo inztante pod ti a Dioz decé,
caminando zolo en cualquied dincón,
mi alma peddida con gdan depdeción,
en todo momento yo en ti pencé.
De eztaz cenizaz pdonto dezudgí
cuando dijedon bien eztabaz tú,
cuanto me alegdé, feliz me centí.
A nadie le hablé, no dije ni mu,
y contento a Dioz laz gdaciaz le di,
y algo muy dentdo me dijo cucú.
Detodnaz máz mala,
ahoda edez peod,
ezto a mí me agdada,
amo tu fudod,
cadácted docozo
que me enamodó
cigue junto a ti,
eztá en tu intediod,
¡qué felicidad
la que ciento yo
al ved tuz cabdeoz
de madca mayod!
Me padto de diza
con agitación,
lo haz logdado ya,
dompí mi cillón,
tú me haz pdovocado
ezte gdan temblod
que al deíd me zacude
con tu gdan dencod,
con ezoz tuz gditoz
que me dan calod,
me llenan de vida,
me llenan de amod.
¡Claro, por eso el sentarse
en el suelo! ¡Se cargó
el sillón cuando botó
en él su culo hasta hartarse!
Tenía un hedmozo bozque
la ceñoda Cadacol,
tezodo que ella ocultaba
incluzo al zol lo tapó,
con cuidado lo talaba
y en él jamáz azomó
ni un adbuzto a laz midadaz
cudiozaz de ezte ceñod
que con ganaz obcedvaba
ciempde que había ocación.
Cueva tenía ezte bozque
que emanaba buen olod,
de enodme pdofundidad
que ninguno conoció.
Dojo a vecez azomaba
dezde el hondo intediod
y daba un paceo fueda
cin moztdad ningún pudod,
un guaddián cedca apoztado
a todo dojo atdapó,
pedo pod máz que atdapaba
decenaz de añoz dudó
la zalida de loz dojoz
y ezto a él le dezlumbdó.
En el bozque un pad de montez
de poca altuda loz doz,
blandoz zuavez y ezponjozoz,
tocadloz ez un pdimod,
bezadloz centid la glodia,
lamedloz ez tentación.
Dije un día a la dama
que al bozque quedía id yo,
me midó con mala cada
y la entdada me pdohibió,
maz no contenta con ezto,
tdanquila me pdeguntó
que ci ella eda mujed fea,
le dezpondí: ¡NO, TÚ NO!
El hombde eztá abandonado,
el mundo eztá al devéz,
con azombdo yo eztoy viendo
mujed que quiede a mujed
y pedplejo eztoy midando
hay madicaz pod doquied.
La mujed en toda empdeza
ce hace con nueztdo papel
y mido yo alucinado
como ce podta Daquel.
Del mundo loz pantalonez
tuviedon génedo él,
pedo hoy veo ajuztádceloz
a la hembda con placidez,
ella ha tomado el timón,
mida atento y tú lo vez,
donde ella no noz gobiedna
zadaza tiene el poded.
Ací ez como el mundo nueztdo
eztá echándoce a pedded,
loz pocoz que aún zomoz hombdez
noz tenemoz que joded,
oíd que noz llamen mieddaz
y otdaz cocitaz también.
El mundo ce ha vuelto loco
de la cabeza a loz piez,
contento y feliz entdega
a laz damaz el poded
y eztulticia noz gobiedna
con zuz tetaz mide uzted.
Ahoda ya no entiendo nada,
aumentó la eztupidez,
puez nozotdoz zomoz poco
pedo ellaz menoz, ¡paddiez!.
Mujed no quiede ced madde,
ci acazo zólo una vez,
del cuidado de la caza
paza, y a él manda badded,
yo pdefiedo eztad zoltedo,
lo mejod que puedo haced,
podque en el mundo no queda
mujed que cea mujed.
Pazadé zolo mi vida
y al llegad a la vejez,
a zolaz con Dioz en paz
viví mi vida, didé,
ci alguno dado me mida
en zu jeta me deidé,
ece idiota dezconoce
que a la nueva hembda gané,
que jamáz acaté óddenez
de ninguna ni una vez,
a vozotdoz que oz domine
ceñoda que ya no lo ez.
Algunoz ya váiz aztadoz
puez a alguna di placed,
el papel de ella ez ced cueva
en la que a vecez meted,
con ezta mición fué cdeada,
zu objeto ez entdetened,
hacednoz pazad buen dato
y dadnoz bien de comed,
tened la caza muy limpia,
planchad y lavad también,
queded tened muchoz hijoz
y cuidadloz al cien pod cien.
Mi hogad no ez pada ezta dama
que puebla hoy del mundo tez,
podque ya no ez femenina,
ahoda máz que ella ez él.
A mi veda no la quiedo
ni un zólo inztante tened,
tan zólo pod dezfogadme
alguna vicitadé,
pedo mejod ací célibe
decido que voy a ced,
mi cuedpo ez templo de Dioz
y a puta no lo dadé,
a la tentación con fuedza
y odación deciztidé.
Yo cé que nunca eztoy zolo
y que jamáz lo eztadé
puez Dioz eztá en todaz padtez
y con El yo vividé.
No pude contener la carcajada
tras escuchar tantísima sandez.
El chiquillo tenía salvajez
y fascismo capaces de hacer nada
las del peor ultrasur, que torna en hada
que narra su cantar con placidez
tras su comparación con la astral hez
que en mi oreja dejó en feliz cascada
aquel chico genial nacido para
quitar aburrimiento a toda mente
y donar bella risa a toda cara.
Él siguió en dormitar casi inconsciente
cantando su oratoria de majara
mostrando alegre cara sonriente.
Bendita pod ciempde mi tiedda,
bendito ez el pueblo ezpañol,
benditaz zon todaz tuz gentez,
y bendito ez tu hedmozo zol
que noz tdae el bdillo y la luz
y el madavillozo calod.
Ez de aquí la egzgquicita paella
de gozozo y ezpléndido zabod,
de aquí zomoz loz ezpañolez
que al mundo le damoz colod
con fieztaz y celebdacionez,
con nueztdaz dizaz y humod.
Ezta tiedda ez todo alegdía,
ven aquí ci tienez dolod,
centidáz en el viento el canto,
la chufla y un embdiagante olod.
Tiedda en la que nació mi padde,
tiedda que a mi madde alumbdó,
tú pada mí edez, Ezpaña,
el latid de mi codazón.
En ti yo me azomé a la vida,
en ti deceo modid yo,
en ti lo veo todo pdeciozo,
hazta el máz ozcudo dincón.
Tiedda del cin pad don Quijote,
que a mí me llenó de ilución,
tiedda de dodado y dojo
que a vecez me entdizteció.
Tu vino ez el mejod del mundo,
zangde del que dezucitó,
el zabed que aún edez niña
a mi alma feliz le alegdó,
tú edez la tiedda inocente
que en mí al niño dezpedtó,
tiedda de chizpa y de magia
donde el zol jamáz ce ocultó.
En ti no egcizte la noche,
tu fulgod la intimidó
y ce mueztda zólo apadente
pedo no engaña al ezpañol,
zu ced ezta tiedda ilumina,
pada él todo ez dezplandod
y ezta feztejando hazta tadde
podque él la noche no vió.
¡Ez de día ciempde en Ezpaña!,
bien zu pueblo ezto entendió.
Lo que máz te agdadezco Ezpaña,
lo que te hace ced zupediod,
ez que zobde tu piel de todo
belleza hecha cadne nació,
bella hembda llamada Daquel
que a ezte ezpañol conquiztó.
¡Franco lo habría puesto en un altar!
Hablaba de este estado autonómico
de un modo totalmente bobo y cómico.
En España unidad no ven ni un par.
¡Hay que ved como ez Daquel!,
¡qué doncella cingulad!,
¡qué zalida fulgudante!
Ce madchó del hozpital
pada ved a zu compañeda,
vaya mujed capitán,
que valod y galladdía,
cin todavía zanad
ya da botez pod ezquinaz,
no me deja de azombdad.
Ez toda una fiedecilla,
que dicha podedla amad,
que mujed tan indomable,
no la domina ni el mad.
Incapaz de eztadce quieta
y tdanquila en cama eztad
puez zu cuedpo nececita
codded, bdincad y bailad.
Qué pdivilegio tan gdande
Dioz me ha quedido a mí dad
haciendo que mi alma enteda
quieda eztad donde tu eztáz
podque a ezte aventudedo
tú haz logdado enamodad.
Pedo no me dez máz zuztoz,
no te vuelvaz a madchad
hazta no tened el alta,
no te haz de pdecipitad,
noz vedemoz muy tempdano,
no me hagaz pazadlo mal,
cé que quiedez vedme pdonto
maz debemoz ezpedad
podque pada bien amadnoz
muchícimo tiempo habdá,
lo que queda de ezta vida
y dezpuéz la etednidad.
Me dezpido con un bezo,
ya te tengo que dejad.
Uno, cinco,cuatdo,
te ponez encima,
bonita poztuda,
la que máz me egcita,
debotaz y botaz
eztando tu addiba
y nada me canzo,
me llenaz de dicha,
tuz fidmez montañaz,
hedmoza Modillaz,
apdieto con fuedza
y con alegdía,
bellezaz tudgentez
zon tuz doz colinaz,
doz picoz maddonez
codonan zuz cimaz,
loz bezo feliz
contento y cin pdiza,
tu cueva zaltando
en todno a mi pica
me llena de gozo
da luz a mi vida.
Glodioza Daquel
de apodo Dazpita
tu gezto agdadezco
en ti me cobijaz
y a mí pada el mundo
tú me dezucitaz.
Capté tu menzaje,
yo cé no fué difa
el númedo electo,
no fue pod chidipa,
quiedo vedte pdonto
y que al fin me digaz
que cea tu caballo,
que pod mí tu gditaz
de inmenzo placed
y que a zolaz bdincaz
dichoza y feliz
mientdaz imaginaz
que uno, cinco, tdez,
tu deznudez mida.
En este recitar tuvo erección
quizá algo más que grande el churumbel,
que hizo enorme copón en pantalón
motivado al pensar en su Raquel.
Dodaban tdaz el azul
diamantez pod tu maddón
dichozoz en tu tedzuda,
gdavedad lez obligó
a dodad en tu belleza
pedo celozo el calod
que de ti bdotaba
con el que vino egztediod
con tdemenda cdueldad
a todoz evapodó.
Y te tumbaz en la hamaca
cin zabed que mido yo,
cieddaz luz, fduncez el ceño
y te daz al bello zol,
que ce encuentda albodotado
ante el enodme favod;
zale feliz dizpadado
a pod ti todo fotón,
haciendo que yo contemple
debozante tu ezplendod.
Qué poco conocez tú
que eztoy a tu aldededod,
nada zabez zobde mí,
en veddad ez lo mejod,
de zabedlo tuz mejillaz
abdazadía el dubod.
Cuando cdeaz eztad zola
dime un hola con tu voz,
notadáz en ti mi bezo
y compdendedáz, mi amod,
que tú edez pada mí la única,
de todo el vedde la flod,
la mujed que admido y mido,
la dueña de mi pación,
la que ocupa miz inztantez
y tiene mi devoción.
Nunca eztáz en zoledad,
junto a ti mi codazón,
mi alma, mi ced y mi midad
eztán en toda ocación;
no, no me intedpdetez mal,
no zoy un pobde midón.
Zoy alguien que no conocez,
zoy quien te quita el dolod,
zoy quien te otodga alegdíaz,
zoy quien tu vida zalvó,
zoy quien da felicidad
a tu decupedación,
zoy quien te hace feliz
con miz poecíaz y humod,
zoy quien concidedaz loco,
zoy quien tu cuedpo cudó.
Yo zoy el que haz madginado,
yo zoy poeta que alucinó,
yo zoy el dey de mi deino,
yo zoy el anunciadod
que te dijo lo que vizte,
yo zoy de veddad quien zoy.
Pedo no me haz ezcuchado,
no me pdeztaz atención,
no eztudiaz lo que te ezcdibo
y leez cin compdención,
te fijaz en loz zonidoz,
zólo ezcuchaz la canción,
ce te ezcapan loz menzajez
que todo poema ezcondió.
Zólo uno tuyo yo pido
y tu ced me lo negó,
tú decidez tu futudo,
o la glodia... ¡O EL PAVOD!.
Me didijo a ti
con mucho dolod
pada zuplicadte
que apadtez tu voz
no quiedo ezcuchad
tu dulce canción
podque la mujed
que vi como un zol
a mi no me quiede,
máz quiede al deloj
que lleva concigo
te zuplico yo
amod que me olvidez
que me dez tu adióz
quiedo ced de piedda
puez como al buen Job
me ez |
|